miércoles, 30 de marzo de 2011

Chispazo Intelectual con tusa


"Y muero porque no muero…! ¡Eterno placer
amargo éste del amor! ¡Perpetuo deseo de poseer
tu alma, y perpetua lejanía de tu alma! ¡Siempre
seremos tú y yo; siempre, a pesar de que mis ojos
miren de muy cerca a tus ojos, habrá un espacio
en donde cada uno se forme una imagen mentirosa del otro…¿Cómo es posible entender lo que sientes al oír aquella música, si mi alma es distinta de la tuya? ¡Egoísmo amargo éste del amante: Querer ser uno donde hay dos; querer luchar con el espacio, con el tiempo y con el límite!"


- Fernando González

lunes, 28 de marzo de 2011

De mi primera vez y otros formalismos


Cuando hablando en grupo tocamos el tema de la primera vez inmediatamente hacemos referencia a nuestra primera relación sexual en la que todos participan y cuentan sus experiencias sean buenas, chistosas, dolorosas, hermosas y pésimas. Eso es algo que siempre nos perseguirá y acompañará como el trauma del coco o el monstruo del armario.
En mi caso esa es una historia diferente que las de los demás, ¿por qué? porque tuve varios encuentros que hicieron parte de esa “primera vez” que lleva implícitas variables como ingenuidad, morbo, juegos, sentimientos, orgasmos, intereses y otras arandelas que cada uno le pondrá.
Antes de eso se supone que existe en novio de colegio (no fue mi caso) con el que uno aprende a besar, tocar y explorar bluyiniando . En esos días un beso significaba muchas cosas, sólo con un beso uno podía encontrar la perfección de un momento y querer congelarlo por siempre; eso ya no es así desde que el sexo llegó a mi vida, pues hay otra cosa que produce mayor satisfacción.
Lo común es que una mujer tenga su primera experiencia con el novio de colegio antes de la fiesta de graduación o esa noche. De nuevo tampoco fue mi caso porque no tuve novio de colegio, ¿por qué? porque aunque no lo crean le tenía pánico a eso. Se supone que esa noche una mujer se entrega en cuerpo y alma a quien ha amado y le ha correspondido y se merece que se lo den a lo que acompañaban afirmando que después de eso uno “tenía dueño”. Nada atractivo para alguien de mente libre como yo.
Hay una banda sonora de salsa rosa ochentera con las que se comieron a mis amigas las que hoy oigo y me producen mil cosas.
A mí me tocó todo por aparte, el morbo tuvo lugar en la bluyiniada donde se juega a mirar y no tocar (de la cintura para abajo)
La ingenuidad no fue mía sino de la otra parte, porque juraba que pintándome casas con rejas blancas y un anillo en mi anular me lo podía meter y enamorarme con el que no tuve ningún reparo en burlarme y hacerme la pendeja también. Y así muchas veces.
Por favor hombres, la mujer de hoy no cae ante charlatanería ni promesas tipo traqueto o poeta fracasado, sean ustedes mismos, sean sinceros; una mujer ya no tiene que estar enamorada para darlo, basta con que exista un gusto mutuo, compartir un trago y una buena conversación (en muchos casos). Enamorarla es una estrategia totalmente diferente.
Los orgasmos, los sentimientos y los intereses me los reservo, sólo les puedo decir que formalmente no tengo ni fechas ni nombres de “mi primera vez”. Me gusta pensar que cada persona, cada experiencia o relación tienen algo nuevo en función de las anteriores; al menos algo diferente e independientemente de todo lo anterior, considero que “la primera vez” es una experiencia más mental que física que la sociedad ha reducido a una PENEtración. Para mí fue más allá de un momento que puede durar entre 3 y 11 minutos*
Personalmente es un formalísimo más que prefiero saltarme, como el sexo antes del matrimonio o aprender a leer antes de entrar a estudiar (a los 3 años), por mi parte me reduzco a disfrutar al máximo mi juventud, no sentir vergüenza de mi cuerpo y de mi sexualidad de manera responsable a veces con todas las variables**, hay días que con ninguna, confiando que cualquier día de estos lo haga con la primitiva e intuitiva intención de perpetuar la existencia y reproducirme.

*Tiempo promedio que dura de manera placentera la penetración
** ingenuidad, morbo, juegos, sentimientos, orgasmos, intereses